26/10/09

Instalación /
Ambientación
Ríos de color
Elisa Dall´Occhio - Marcela Viglione





Colores brillantes y variados inundan las aguas de muchos de nuestros ríos, lo que crea una ilusión de belleza y bienestar. Pero es justamente la contaminación la que convierte ese bello paisaje en temible, cual transformación de las Náyades en su enojo. Ríos de color que encierran una muerte casi imperceptible en su recorrido, porque el espejismo de su belleza nos cautiva y a su vez nos esconde una triste realidad. La creación de Dios,perfecta, es destruida lentamente por nosotros, los hombres. Nuestro silencio nos hace también ser culpables, tanto como aquellos que contaminan los recursos de la humanidad. Y con el agua enferma sufrimos todos los que vivimos de ella. Cuando nos alegramos porque todavía subsisten algunos lugares con aguas no contaminadas pensamos que estamos a tiempo de hacer algo, de detener tanto avasallamiento y confiamos en que el hombre, nosotros, podamos aún preservar el medio ambiente para nuestro propio futuro y de las generaciones subsiguientes.





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